Gracia en Cristo: Shavuot - Pentecostés

viernes, 22 de mayo de 2015

Shavuot - Pentecostés

Al aproximarse el día de Shavuot vamos a reflexionar un poco sobre el significado de este día.

El día 6 de Siván, el 3º mes bíblico (desde la puesta del sol del shabat a la puesta del sol del primer día de la semana), llegamos al día 50 luego del primer Shabat de Pésaj (Levítico 23:15).

El periodo de cuarenta y nueve días del "cómputo del Omer" luego del Shabat de Pésaj es conocido en hebreo como Sefirat HaOmer. Un Omer es una medida Bíblica de un atado de cebada, correspondiente a la gavilla traída en yom habikurim o la fiesta de los primeros frutos. Luego de estos 49 días o 7 Shabatot de preparación, llega en el día 50 la fiesta de Shavuot. Ver Levítico 23:9-16.

“Shavuot” que en hebreo significa “semanas” es la celebración conocida como la Fiesta de las Semanas de que nos habla Yahweh en su palabra y que marca la culminación de Pésaj (Pascua).

Shavuot quiere decir no sólo "semanas" (Shavúa) sino también "juramentos" (Shevuá). El nombre indica los dos juramentos que Dios e Israel intercambiaron el día de la Entrega de la Torah, de permanecer fieles el uno al otro, por siempre.

Profundizando un poco más sobre el significado de este día santo, vemos que la palabra Shavuot también significa “voto”, lo que apunta al voto que el pueblo de Israel hizo delante de YHWH (en la celebración del “casamiento del Sinaí” entre YHWH y Su pueblo) cuando pronunció las siguientes palabras: “Todo lo que YHWH ha dicho, haremos” (Éxodo 19:1-8). Vemos de esta manera que este contrato de casamiento del Sinaí fue celebrado en este día con la dádiva de la Torah (Ley), el verdadero contrato de casamiento.

De esta forma se renueva anualmente en este día el compromiso de casamiento entre nosotros (la Israel de YHWH, la Esposa del Cordero) y El Esposo, El Rey venidero, Adonai Yeshúa.

Recordemos que Dios ordenó al pueblo a que se presentara tres veces al año en Yerushalayim, para celebrar las fiestas de Pésaj, Shavuot y Sukot. Estas tres fiestas también son fiestas agrícolas de cosecha. Pésaj es en la cosecha de cebada. Shavuot es en la cosecha de trigo. Ambas fiestas se celebran con la vendimia de los primeros frutos, antes de la última gran cosecha que había de venir al final del año durante la fiesta de Sukot: la cosecha de las frutas.

La cosecha representa a todos aquellos que ponen su emunah (fe) en el Mesías Yeshúa (Mateo 13:39; Marcos 4:26-29; Lucas 10:1-12; Apocalipsis 14:14-16). Por lo tanto, la gavilla mecida es la primicia, los primeros frutos. Dado que la gavilla en la Biblia es representativa de una o varias personas (Génesis 37:5-11), espiritualmente la gavilla mecida es Yeshúa resucitado y también representa a las personas que han aceptado al Mesías en sus corazones.

Las fiestas sirven como testimonio del plan de redención divino y el papel que tiene Yeshúa en el cumplimiento de ese plan. Esta es una de las santas convocaciones anuales designada como estatuto perpétuo (leer: Levítico 23:2-4 y 15:21, Hechos 2:1). Se trata de uno de los Sábados anuales.

Luego de la liberación de la esclavitud de Egipto, que apuntaba o señalaba el día en que creemos en Yeshúa el Mesías en nuestro corazón/mente como Rey y Señor de nuestras vidas, se inicia la jornada de la vida eterna, continuando con Shavuot que es el día en que se conmemora la entrega de la Torah en el Monte Sinaí, las instrucciones de Yahweh que harían de Israel un pueblo apartado y diferente de todos los pueblos de la tierra (Éxodo 33:16). Shavuot es el memorial del día en que fuimos liberados del error y del pecado por la presencia del Espíritu de Yeshúa que vino a gobernar nuestras vidas para que andemos según su instrucción (Hebreos 8:10), porque sin santificación nadie verá al Señor (Hebreos 12:14).

El día en que el pueblo de Israel recibió la Torah, 50 días después de la liberación de Egipto, fue el mismo día que Yeshúa realizó el derramamiento de Su Espíritu Santo sobre la congregación de los fieles reunidos en Jerusalén según Su instrucción de que “no se ausentasen de Jerusalén sin haber sido revestidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49).

Conmemoremos pues con amor, fe y espíritu de obediencia este Sábado santo que Yahweh coloca en nuestras vidas.